Una renovación que el directorio ya aprobó una vez

Muchas empresas medianas y grandes en Chile trabajan con ciclos de renovación conocidos: servidores cada cierto número de años, almacenamiento cuando se llena, notebooks por recambio. El presupuesto se construye mirando la última compra. El problema aparece cuando la cotización nueva llega más alta y la gerencia TI tiene que explicar al directorio por qué el mismo proyecto cuesta más, sin que haya cambiado el alcance.

Gartner no publica cifras para Chile, así que no corresponde hablar de un porcentaje de alza local. Pero el hardware que compran las empresas chilenas se fabrica y se cotiza en un mercado global, y lo prudente es asumir que el próximo ciclo podría no costar lo mismo que el anterior. Es mejor tener esa conversación ahora, con datos, que a mitad de año con una orden de compra en la mano.

Qué cambió: la memoria, la IA y el efecto que Gartner llama "memflation"

La explicación es más simple de lo que parece. Los grandes centros de datos que entrenan y operan inteligencia artificial necesitan enormes cantidades de memoria, y la están comprando en volúmenes que el mercado no tenía previstos. El comunicado de Gartner del 21 de octubre resume así el panorama:

●   Gasto récord: Gartner pronostica que el gasto TI mundial llegue a US$ 7,35 billones en 2027 (millones de millones de dólares; trillion en inglés), un 15% más que los US$ 6,39 billones estimados para 2026.

●   Memoria más cara: según la consultora, la demanda de sistemas para data centers hizo que el precio de la memoria se duplicara con creces en 12 meses.

●   Un alza que se traspasa: ese costo se está trasladando al almacenamiento, los servidores, los equipos de red, los PC y otros dispositivos.

●   No es cosa de un trimestre: John-David Lovelock, analista de Gartner, prevé que este efecto, bautizado "memflation", continúe durante 2027 antes de que los precios se estabilicen.

●   Usuarios que frenan: Gartner anticipa que la presión sobre la capacidad de pago moderará la demanda de los usuarios finales durante todo el período del pronóstico.

 

La lectura de negocio es directa: un aumento del gasto no significa necesariamente más capacidad. Si el presupuesto TI 2027 crece, conviene saber qué parte compra algo nuevo y qué parte solo absorbe un precio mayor.

El punto poco evaluado: el margen para innovar ya era estrecho

En Chile, esta presión llega a presupuestos que ya tienen poco espacio. Según el estudio de ManageEngine sobre transformación digital en Latinoamérica, que encuestó a 1.000 tomadores de decisión de la región (150 de ellos en Chile), el 81% de las organizaciones chilenas consultadas gasta más en mantener sus sistemas que en innovar, y solo el 6% declara priorizar la innovación. Es un estudio de un fabricante de software de gestión TI, así que sirve como referencia y no como censo, pero la señal es clara.

Si el hardware sube y el presupuesto total no, lo primero que se recorta suele ser el proyecto nuevo: la automatización, el piloto de datos, la mejora de seguridad. Por eso la pregunta no es solo cuánto costará renovar, sino qué se deja de hacer si se renueva todo como siempre.

Lo que hay que decidir antes de pedir cotizaciones

Antes de comprar, proponemos un ejercicio de priorización en tres preguntas, que se pueden responder con información que la empresa ya tiene o puede levantar en pocas semanas:

●   ¿Qué está realmente al final de su vida útil?: no es lo mismo un servidor sin soporte del fabricante ni parches de seguridad que uno simplemente antiguo. Algunos equipos pueden extender su vida con un contrato de soporte o una ampliación puntual, y la renovación se concentra donde hay riesgo real.

●   ¿Qué se puede optimizar antes de comprar?: es frecuente encontrar servidores encendidos con poco uso, máquinas virtuales olvidadas o almacenamiento lleno de datos que nadie consulta. Consolidar cargas y depurar puede reducir cuánto hardware nuevo hace falta.

●   ¿Qué conviene pagar por consumo?: ambientes de prueba, cargas estacionales, respaldos de largo plazo o recuperación ante desastres pueden correr en AWS o Azure con pago por uso, en lugar de exigir equipos propios dimensionados para el peor día del año.

La nube no es automáticamente más barata, y sus proveedores también compran hardware. La comparación justa se hace a varios años: el costo total del equipo propio (compra, soporte, energía, espacio y horas del equipo) frente al costo de consumo, con reservas o planes de ahorro bien dimensionados. Esa es la disciplina FinOps aplicada antes de la compra, y no solo después, cuando llega la factura.

 

Esquema conceptual de Pronodo: cómo priorizar la renovación de hardware antes de cerrar el presupuesto 2027

La recomendación de Pronodo

Como Socio Tecnológico especializado en infraestructura y gobierno TI, nuestra recomendación es no empujar por defecto ni una compra ni una migración. Un presupuesto 2027 bien defendido parte por saber qué hay, cuánto se usa y cuánto cuesta cada alternativa, y por mostrar al directorio, con datos, qué parte del alza es precio y qué parte es capacidad. Para partir, sugerimos un diagnóstico en tres pasos:

1.       Inventario con uso real. Listar servidores, almacenamiento y equipos de usuario con su fecha de fin de soporte y su nivel de uso medido, no estimado.

2.       Clasificación en tres grupos. Separar lo que hay que renovar, lo que se puede optimizar o extender y lo que conviene llevar a consumo en AWS o Azure.

3.       Escenarios de costo comparables. Construir al menos dos escenarios a tres o cinco años, con supuestos de precio explícitos, para que el directorio decida entre alternativas y no sobre una sola cotización.

 

No todas las empresas necesitan renovar, optimizar y migrar a la vez, y algunas descubrirán que su mejor decisión es extender lo que tienen un año más. Por eso conviene partir por un diagnóstico técnico antes de cualquier inversión.